El vértigo posicional benigno es una de las causas más frecuentes de vértigo en la población. A pesar de lo aparatoso de sus síntomas, en la mayoría de los casos tiene una solución sencilla cuando se identifica correctamente. El problema es que muchas personas pasan meses conviviendo con él sin saber exactamente qué les ocurre.

En este artículo te explico qué es el VPPB, cuáles son sus síntomas más habituales, cómo se diagnostica y qué opciones de tratamiento existen para resolverlo de forma eficaz.

¿Qué es el vértigo posicional benigno (VPPB)?

El VPPB es un trastorno del sistema vestibular, el sistema encargado de regular el equilibrio. Se produce cuando unos pequeños cristales de carbonato cálcico, llamados otolitos, se desplazan desde su lugar habitual y entran en uno de los canales semicirculares del oído interno, que son los encargados de detectar los movimientos de la cabeza.

Cuando estos cristales se mueven dentro del canal, envían una señal errónea al cerebro, provocando la sensación de giro aunque el cuerpo esté quieto. Esto explica por qué el vértigo aparece únicamente en determinadas posiciones.

Síntomas más habituales del VPPB

El síntoma principal es un vértigo intenso y brusco, que aparece de forma repentina en situaciones concretas. Suele describirse como que “todo da vueltas” durante unos segundos.

Las situaciones más frecuentes en las que aparece son:

  • Al girarse en la cama.

  • Al tumbarse o incorporarse.

  • Al inclinar la cabeza hacia atrás.

  • Al agacharse.

Otros síntomas que pueden acompañarlo son:

  • Náuseas o ganas de vomitar.

  • Sensación de inestabilidad momentánea tras el episodio.

  • Sudoración.

  • Miedo a moverse por temor a que vuelva a aparecer el vértigo.

Una característica muy importante del VPPB es que los episodios suelen ser breves, de segundos, pero muy intensos.

¿Por qué aparece el VPPB?

En muchos casos no existe una causa clara, pero se ha visto que puede aparecer con mayor frecuencia en:

  • Personas que han sufrido un golpe en la cabeza.

  • Tras una infección de oído.

  • Después de periodos prolongados de reposo en cama.

  • En edades más avanzadas.

  • En personas con migrañas u otros trastornos vestibulares.

También puede aparecer sin ningún motivo aparente, de forma espontánea.

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¿Cómo se diagnostica el vértigo posicional benigno?

El diagnóstico del VPPB es fundamentalmente clínico, es decir, se basa en la historia que cuenta el paciente y en unas pruebas muy concretas que reproducen el vértigo de forma controlada.

A través de ciertas maniobras, el profesional puede observar la respuesta del cuerpo y confirmar si los cristales están desplazados y en qué canal se encuentran. Esto es clave para poder aplicar después el tratamiento adecuado.

Un buen diagnóstico permite diferenciar el VPPB de otros vértigos más complejos o de mareos de origen cervical, visual o neurológico.

Tratamiento del VPPB

El tratamiento del vértigo posicional benigno es, en la mayoría de los casos, rápido y muy efectivo cuando se realiza correctamente.

De manera general, el abordaje se basa en:

  • Utilizar maniobras específicas para recolocar los cristales en su lugar.

  • Adaptar el tratamiento según el canal afectado.

  • Valorar la respuesta del paciente tras las maniobras.

En muchos casos, con pocas sesiones el vértigo desaparece por completo. En otros, puede ser necesario combinar este tratamiento con ejercicios de reeducación del equilibrio o un abordaje más global si existen factores asociados.

¿Se puede volver a repetir el VPPB?

Sí, el VPPB puede reaparecer. Hay personas que lo sufren una sola vez en la vida y otras que presentan episodios recurrentes con el paso de los años. Por eso resulta importante no solo tratar el episodio agudo, sino también valorar otros factores que puedan favorecer su aparición, como la postura, el estado cervical, el descanso o el nivel de estrés.

¿Cuándo es recomendable acudir a un profesional?

Debes consultar si:

  • El vértigo es intenso y te impide hacer vida normal.

  • Aparece al moverte en la cama o al cambiar de postura.

  • Se acompaña de náuseas importantes.

  • Tienes sensación de inestabilidad persistente tras los episodios.

  • El vértigo reaparece con frecuencia.

Un diagnóstico adecuado permite aplicar el tratamiento correcto desde el principio y evitar que el problema se prolongue innecesariamente.

Conclusión: un vértigo muy molesto, pero con solución

El vértigo posicional benigno puede resultar muy angustiante, pero tiene un pronóstico muy favorable cuando se identifica bien y se trata correctamente. Entender qué ocurre dentro del oído interno y saber que existe una solución eficaz ayuda a afrontar el problema con mucha más tranquilidad.

Si los episodios de vértigo se repiten o limitan tu día a día, una valoración adecuada puede marcar la diferencia y devolverte la seguridad en el movimiento.

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